martes, 14 de junio de 2011

La Vall Fosca




La Vall Fosca no es Disneylandia. No tiene pistas de esquí alpino ni iglesias que son patrimonio de la humanidad, los visitantes vienen aquí porque tienen muy claro lo que buscan: básicamente disfrutar tranquilamente de la montaña. Prueba de ello es que, pese a estar visitándolo en pleno puente, no percibes masificación a tu alrededor.

Así que hemos cargado la moto, y desafiando a unas predicciones meteorológicas imprevisibles, hemos puesto rumbo hacia tierras altas. Más allá de La Pobla de Segur está el acceso al valle. Siguiendo el curso del río Flamisell, las montañas nos van rodeando. La carretera presenta un estado decente, aunque estrecha y retorcida.



Nuestro hotel está en Molinos, junto a una central hidroeléctrica en desuso. Ligeros de equipaje, hacemos un poco de turismo por los alrededores...

Espui nos ofrece un mapa de calles abigarradas, en las que incluso entrar con la moto es una temeridad.tiene un casco urbano muy interesante, con calles abigarradas en las que pasar con la Varadero es poco menos que imposible. Mejor dejarla aparcada en la pequeña plaza de la iglesia, y seguir a pie.
Llegando a la cabecera del valle, la carretera se convierte en una precaria pista asfaltada donde tenemos que practicar eslálom con las vacas.



La carretera se acaba en el pantano de Sallente. Estacionamos la moto, y remontamos trabajosamente por un sendero que remonta la montaña; cuanto más altos, mejores son las vistas.



Estas montañas tienen decenas de pequeños lagos, y muchos de ellos fueron interconectados en su momento para converger en el estany Gento, donde se canalizaba en una tubería que descendía vertiginosamente hasta el pantano de Sallente; unas turbinas a medio camino generan energía eléctrica. 


 
Una vez alcanzada la cota 2.100, nos topamos con los estrechos raíles por los que circulaba un pequeño tren de vía métrica, llamado "carrilet".


Este “carrilet” fue inicialmente construído para unir el estany Gento con las instalaciones hidroeléctricas de Capdella, y por tanto utilizado únicamente por los trabajadores. Su trazado conserva los túneles (alguno de los cuales bastante claustrofóbico a causa de su longitud y nula iluminación). En total, el trazado comprende 5 kilómetros.




El camino del carrilet fue construido a pico y pala en el año 1911, y “jubilado” cuando entró en funcionamiento el teleférico de Sallente.



Aquí damos por finalizada esta ruta "mixta" de moto y senderismo... Saludos y buena ruta!!


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