lunes, 29 de julio de 2013

El Angliru


fuente: altimetrias.net

Al Oeste de la población asturiana de Mieres, emerge la sierra del Aramo; con diversos picos de altura respetable, el más elevado es el Gamoniteiru (1.786 msnm). Diversas carreteras unen los caseríos de la zona, una de ellas conduce a la cima del Angliru.

Durante muchos años, la carretera del Angliru era una abollada pista asfaltada conocida por ganaderos y excursionistas: era (y es) un callejón sin salida que no lleva a ninguna parte. Durante la segunda mitad de los años 90, los organizadores de la Vuelta Ciclista a España andaban buscando alguna idea que aportara singularidad a una carrera que estaba en horas bajas... Alguien mencionó el Angliru, con pendientes de hasta el 23,5%, y quedaron encantados: ninguna de las otras grandes rondas europeas se habían atrevido con tanto desnivel. En 1.997 adecentaron la carretera, y en 1.999 la Vuelta lo coronó por primera vez, siendo primer vencedor el malogrado José María “Chava” Jiménez. Desde entonces, la Vuelta ha visitado el Angliru en diversas ocasiones.
 
fuente: eniac.es
Cuando Perico Delgado lo subió, describió así la experiencia: “A lo largo de la subida he tenido varios momentos donde he sentido como si se detuviese el tiempo. Das pedales sin parar y, cuando de vez en cuando levantas la cabeza, ves que apenas has avanzado (…) Es como esos sueños que a veces uno tiene, en los que corres como un loco y no avanzas del sitio (…) En un momento dado, cuando pensaba que había pasado lo peor me encontré con la pared del 23%. Iba ya al límite y no tenía desarrollo, se me cayó el mundo al suelo (…) El puerto es durísimo, el más duro que he subido en mi vida".


Saliendo del municipio de la Vega, la carretera es una apacible ruta de montaña, con algunos oteros para contemplar lo verde que es Asturias... Más allá del área recreativa de "Vía Pará", empieza la parte demencial, los últimos seis kilómetros hasta la cima.

La primera subida es brutal, del 22%. La moto sube en primera marcha, y en momentos esporándicos, segunda. Algunas curvas son paellas de 360 grados, complicadas de negociar por el gran radio y la reducida velocidad. En el arcén, carteles con reproducciones de portadas de diarios deportivos certifican que no estamos en un puerto de montaña más.



En el kilómetro 10 (cota 1224), está la temible rampa del 23,5%, combinada con más curvas en herradura. Más allá está el alto del Aviru, con un falso llano que parece indicar el fin del viacrucis, pero todavía queda una última rampa del 21,5%.



Un kilómetro antes de la cima las rampas se acaban, e incluso hay una suave bajada que nos deposita en una explanada. Aquí finaliza la carretera, junto a una placa de bronce que celebra el hermanamiento de Riosa con Mazzo di Valtellina, hogar del Mortirolo.






Saludos y buena ruta! 

4 comentarios:

  1. Una subida terrible....Y la bajada con niebla, casi nada.
    Sacando partido al Norte.
    Gelu.

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    1. Agradecido por tu seguimiento constante, y tu dedo pulgar siempre hacia arriba... Gracias, Gelu!

      Saludos y buena ruta!

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  2. Bonita crónica de un puerto mítico que al estar en España no le damos tanta importancia como a otros mas lejanos pero es lo que suele pasar.

    Gracias por el relato, un auténtico placer de crónica.

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    1. Santi, este puerto está como quien dice en la puerta de tu casa, a ver si un día podemos coronarlo juntos... Abrazos y hasta pronto!

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