lunes, 7 de octubre de 2013

Alcarria nuclear

Viajar en solitario tiene sus ventajas. Una de ellas es que no tienes que dar explicaciones si, por ejemplo, estás desayunando en un bar de carretera en Tarancón, y te apetece reinventar el plan de ruta para visitar dos centrales nucleares... Concretamente, la más antigua del país (Zorita), y la más moderna (Trillo), ambas situadas alrededor del "Mar de Castilla", en la Alcarria.

Almonacid de Zorita transmite bonanza económica, sensación ya vivida en otros municipios “nucleares”: césped con riego automático, rotondas con estatuas, mucho lustre en las calles… Todo parece exclamar lo bien que se vive con un reactor de plutonio ahí al lado.

A las afueras, está la oficialmente denominada central nuclear “José Cabrera”, decana en el país, inaugurada en 1.955. En 2.006 fue desacoplada de la red eléctrica, considerándose agotado su ciclo tras 51 años de servicio, y empezaron las labores de desmantelamiento. Aún inerte, la central continúa dando trabajo a muchos empleados, y por supuesto con todas las medidas de seguridad, como pronto comprobaré...

El perímetro está vallado por triplicado, videovigilado y con torres de iluminación nocturna por todas partes. Desde un otero no del todo legal, se puede ver el "Almacén Temporal Individualizado" (ATI), donde guardan desechos radioactivos que seguirán latentes durante varias generaciones más.

Una vigilante de seguridad me aborda, y tras un nervioso interrogatorio sobre mi identidad e intenciones, da por finalizada mi visita al lugar, no sin antes conminarme a que borre las fotos que ilustran esta crónica.

A pocos kilómetros de la central, el complejo hidráulico de Bolarque -inicio del trasvase Tajo-Segura- merece un vistazo, ni que sea para admirar sus edificios de estilo modernista, y también un pequeño museo del agua.




Hacia el norte, las carreteras son secundarias y desiertas, o sea perfectas; entre la densa hilera de pinos, se deja ver el azul vivo del embalse de Entrepeñas. Más allá de Alocén, un impresionante mirador ofrece vistas abiertas de los meandros del embalse, y más al fondo, la próxima parada: la central nuclear de Trillo, situada junto a las “Tetas de Viana”, dos colinas que recuerdan a… en fin, a su nombre me remito.

Conectada a la red eléctrica en 1988, la de Trillo es hasta la fecha la última central nuclear inaugurada en el país. Ella sola se encarga de producir el 13,5% de la energía que consumimos.



4 comentarios:

  1. Pues yo te animo a seguir cultivando ese tipo de "frikismo" que nos permite disfrutar junto a tí de esas rutas moteras tan distintas de las habituales.

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    1. Noise, te agradezco mucho tu empujón: por más retorcido que sea, siempre me quedará tu seguimiento militante. Tenías ganada una ronda en la plaza del Pilar, creo que ya son dos...

      Saludos y (a ver si lo materializamos de una vez por todas), hasta pronto!!!

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  2. Manel, esta curiosidad innata que tienes por visitar diferentes lugares y luego explicárnoslos me ayuda a viatjar desde la silla del depacho de mi casa. Te animo a que no pierdas nunca esa curiosida y esas ganes de viajar junto a tu Eloise y luego narrarlo y ilustrarlo con estas magníficas fotografies.

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    1. En ello estamos, muchas gracias por el seguimiento!

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