lunes, 6 de enero de 2014

Decadencia nuclear en Valdecaballeros

Al este de la provincia de Badajoz, lindando con Toledo, está la comarca de La Siberia, llamada así por el aislamiento y abandono que históricamente ha padecido. En 1.908, el periodista José Ramón Mélida escribió que esta comarca, con unos veinte pueblos aislados en aquella especie de desierto, sin caminos ni casi veredas que lo comuniquen, hace penoso y peligroso recorrerla. Los viajantes de comercio, que la temen y rehúsan si pueden, la llaman La Siberia. Los tiempos modernos, como no podía ser de otra manera, han puesto las cosas en su lugar, aunque no deja de ser una zona especialmente castigada por el paro y la despoblación.
Uno de los municipios de la comarca, Valdecaballeros, saltó a la actualidad en el año 1975, a causa del anuncio de la construcción de una nueva central nuclear que era vista como un "oasis" de prosperidad y puestos de trabajo… y de hecho así fue desde el principio de las obras, inaugurándose hostales, restaurantes, e incluso un nuevo barrio para alojar a los operarios.

Todo el proyecto quedó abruptamente interrumpido en 1984, con la "moratoria nuclear” del gobierno que paralizó la implantación de más reactores nucleares. Que la central estuviera prácticamente ultimada no cambió las cosas, como tampoco lo hicieron las numerosas protestas vecinales. En 1.991, Valdecaballeros tenía 1.800 habitantes; desde entonces se está produciendo un éxodo que no parece remitir. Hoy, poco más de 1.000 personas resisten en una tierra de futuro incierto, a 100 kilómetros del hospital más cercano; un hostal tapiado en el acceso de la carretera de Talavera da la bienvenida al visitante.

El complejo turístico de "Los Encinares" fue otro intento de revitalizar la región. El negocio no funcionó, y hoy se puede deambular por las diferentes estancias del hotel sin ningún tipo de impedimento. Vándalos y amigos de lo ajeno también lo han hecho.





La central nuclear está en las afueras, quince kilómetros al norte... la carretera de acceso está plagada de hoyos, nadie se ha encargado de su mantenimiento desde 1984. Junto a la puerta principal (cerrada a cal y canto, por supuesto), hay un todoterreno con un vigilante en su interior; el tipo de es hostil con el visitante imprevisto, e incluso permite que me acerque hasta la puerta para tomar un par de fotos.


Hasta donde llega la vista, el entorno presenta aspecto de “así se quedó desde que nos fuimos todos”: las cuadras otrora enjardinadas hoy son desmadres de vegetación silvestre, las señales indicadoras están casi ilegibles, y algunas farolas se están empezando a inclinar. Más al fondo, los cofres de hormigón son lo único que queda en pie de una central que fue completamente desmantelada.


... pero no todo es abandono: entre sarcófagos que deberían haber contenido plutonio, una pequeña central solar suministra un puñado de vatios a la red general: carrocería de Ferrari, motor de seiscientos. Eso sí, energía limpia y libre de riesgos catastróficos.


Saludos y buena ruta!

7 comentarios:

  1. Buena informacion Manuel.
    Asi vamos en este pais, con los politicos que tenemos.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un saludo y gracias por el seguimiento, Carlos!

      Eliminar
  2. Una historia curiosa y -al menos para el que suscribe- desconocida. Gracias por traer al presente estas historias.
    Saludos Manel y Buena Caza..de historias, claro.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Santi! Saludos y nos vemos en ruta, ni que sea "virtualmente"...

      Eliminar
  3. Las centrales nucleares son pan para hoy y hambre para mañana. La misma decadencia de Valdecaballeros, la están experimentado Garoña y Almonacid de Zorita, que han visto cerradas sus Centrales nucleares al finalizar su vida útil. En Garoña el gobierno interino del PP, intenta ponerla en marcha prorrogando 20 años más su vida útil. Pero después también cerrará, si es que antes no se produce un accidente por prolongar su actividad más allá de lo establecido por los protocolos de seguridad.
    Para los interesados en saber las consecuencias de un accidente nuclear, en google, tecleando accidente nuclear de chernobil, hay numerosos enlaces. En el correspondiente a Wikipedia, puede verse cómo tuvo que evacuarse una zona casi equivalente a la tercera parte de España, y treinta años después, sigue la contaminación de sus tierras, ríos y plantad y las secuelas en la salud de sus habitantes. ¿Merece la pena una raquítica y fugaz prosperidad? Y si aún tenés dudas, leed el libro Premio Nobel de Literatura 2015 "Voces de Chernóbil".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No estoy a favor de las centrales nucleares pese al nivel tecnológico que posee el ser humano actualmente, pero he de decir, que poner Chernóbil como ejemplo de posible catástrofe nuclear es como poner de ejemplo carbonizados por alto voltaje si tienes electricidad en tu casa. Lo de Chernóbil fue una gran negligencia humana en la que a parte de ese factor se dieron pruebas que no se debían hacer, sistemas defectuosos y un deficiente modelo diseño de la construcción.
      Pero al igual que no soy partidario de las centrales nucleares por el riesgo (aunque es mínimo) de que suceda un fallo y el desastre es considerable, tampoco lo soy de una de las energías renovables como son las fotovoltaicas, las cuales en los últimos años están plagando la geografía bajo el lema de que son renobables, pero allí donde están localizadas, a parte de ser antiestético y que rompe el paisaje, están localizadas en tierras de cultivo en vez de en parajes que tengan menos utilidad, así que pese a ser renovables y no producir CO2, no dejan crecer hierba ni ningún tipo de vegetación en el lugar en el que están localizadas la mayoría de ellas. A esto hay que añadir, que el material del que están hechas supone un mayor gasto de eliminación que la energía que produce y aun así conlleva desechos que son contaminantes y no podrían reciclarse, a esto se le puede aplicar la misma frase de pan para hoy y hambre para mañana. Preferiría una térmica o una hidráulica antes que una nuclear o fotovoltaica.

      Eliminar
  4. Las centrales nucleares son pan para hoy y hambre para mañana. La misma decadencia de Valdecaballeros, la están experimentado Garoña y Almonacid de Zorita, que han visto cerradas sus Centrales nucleares al finalizar su vida útil. En Garoña el gobierno interino del PP, intenta ponerla en marcha prorrogando 20 años más su vida útil. Pero después también cerrará, si es que antes no se produce un accidente por prolongar su actividad más allá de lo establecido por los protocolos de seguridad.
    Para los interesados en saber las consecuencias de un accidente nuclear, en google, tecleando accidente nuclear de chernobil, hay numerosos enlaces. En el correspondiente a Wikipedia, puede verse cómo tuvo que evacuarse una zona casi equivalente a la tercera parte de España, y treinta años después, sigue la contaminación de sus tierras, ríos y plantad y las secuelas en la salud de sus habitantes. ¿Merece la pena una raquítica y fugaz prosperidad? Y si aún tenés dudas, leed el libro Premio Nobel de Literatura 2015 "Voces de Chernóbil".

    ResponderEliminar