lunes, 27 de octubre de 2014

el motorista de la CNT

Josep Cayuela Cayuela nació en el año 1.907 en Carboneras (Almería); siendo aún muy joven, y ante las dificultades para ganarse la vida en su tierra natal, se trasladó a Francia, donde trabajó como mecánico de bicicletas.

Se casó con Isabel García y tuvieron tres hijos: Ramón, Paquita y Bárbara.

En el año 1.935, se trasladaron a vivir a Manresa, en la calle Era de l´Esquerra (que todavía existe). De manera casual, trabó amistad con un hombre que resultó ser afiliado a la CNT, y que le ofreció trabajo como chófer del sindicato. Él aceptó, encantado por tener un oficio bien remunerado.

El 19 de julio de 1.936 empezó la guerra. Las "vendettas" y las ejecuciones descontroladas fueron habituales en los primeros tiempos de la sublevación... Temiendo posibles represalias a causa de su filiación sindicalista, Josep Cayuela compró unos pasajes de barco para volver a Francia con su familia, con tan mala fortuna que el barco en el que tenían que embarcar fue requisado para evacuar sacerdotes y monjas.

En 1.937 nació su cuarta hija, Isabel. Aquel mismo año le llamaron a filas, y fue entonces cuando empezó a trabajar haciendo tareas de vigilancia como motorista de la Generalitat de Catalunya por carreteras de Avinyó, Igualada, Manresa y Solsona.

Los hermanos de Josep se pudieron exiliar, pero él, pese a querer marcharse, tuvo un accidente con la moto, rompiéndose una pierna, y fue ingresado en el hospital de Lleida. Cuando recibió el alta, los franquistas ya habían ocupado Cataluña.
Los hermanos Cayuela. Josep es el tercero empezando por la izquierda
El 18 de abril de 1.939, el jefe falangista de Avinyó, Florencio Guiteras Morera, se presentó en la comandancia de la Guardia Civil para denunciar a Josep. Guiteras lo acusó de presentarse voluntario para defender “la causa marxista” los primeros días del Glorioso Movimiento Nacional, así como de haber requisado coches para la CNT. Aquel mismo dia fue detenido, e ingresado en la prisión de Manresa.

El 24 de mayo de 1.939 se celebró su consejo de guerra: fue condenado a la pena de muerte.

Durante su estancia en prisión, Josep Cayuela no pudo ver a su familia, tampoco pudo enviarles correspondencia para mantener el contacto. El 15 de julio de 1.939 llegó la sentencia del juicio sumarísimo; fue acusado, basándose en testigos no confirmados, de conducir el coche llamado por los falangistas “de la muerte”, en el que llevaban a los derechistas a los lugares donde eran asesinados. También, en el mismo documento, se le acusaba de requisar coches y motos en Manresa, utilizando la violencia y la represión.
Acta de la prisión Modelo de Barcelona, donde consta su ingreso el  28 de mayo de 1.939, y entregado, el 16 de julio de 1.939, al "piquete de ejecución para cumplimiento de la sentencia de pena de muerte"


Acta de la pena de muerte de Josep Cayuela
Acta del registro civil donde consta el fallecimiento de Josep Cayuela


La madrugada del 19 de julio, Josep Cayuela Cayuela fue trasladado a la cárcel Modelo de Barcelona, e inmediatamente después lo fusilaron en el Campo de la Bota. Nadie informó a la familia de la ejecución.

Desconociendo el desenlace, su esposa Isabel se desplazó unos días después a Barcelona con la esperanza de poder ver a su marido, momento en el que recibió la noticia de su ejecución y posterior entierro en una fosa común del cementerio de Montjuïc.









5 comentarios:

  1. Pedazo de historia y totalmente desconocida. Muy interesante.
    ¿Por cierto, es posible que te viera en Castellet i Gornal?
    Saludos

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    1. Cielos sí, éramos nosotros!! El mundo es un pañuelo...
      Gracias por el halago y, hoy más que nunca, saludos y "nos vemos en ruta"! ;-)

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    2. Ja, ja, ni queriendolo. Espero que la próxima vez sea con atuendo de moto.
      Saludos.

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  2. Asombrosa historia, y además en mi pueblo!!

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    1. Después de tantos años hurgando en "arqueología cotidiana", estoy convencido de que tanto da dónde indagues, siempre habrá grandes historias que contar... Avinyó no es una excepción, no ya para ésta, sino para mil historias más.
      Saludos y gracias por el seguimiento!

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