miércoles, 20 de marzo de 2013

El accidente aéreo del Montseny


El macizo del Montseny no es ni mucho menos el más alto de Cataluña –su cima más alta, el Turó de l´Home, mide 1.706 metros-, pero la singularidad de no tener competencia con otras montañas lo convierten en una de las atalayas más espectaculares de Cataluña.

El Montseny está rodeado por dos carreteras secundarias que, si se desea, se pueden enlazar para construír un "Tourist Trophy" de bolsillo: por el sur, la carretera une Seva y Santa Maria de Palautordera por el Collformic. El sevenc Àlex Crivillé menciona esta carretera en su biografía:

“Una de mis diversiones favoritas durante los fines de semana era esperar a pie de carretera a los grupos de moteros que con motos de gran cilindrada y perfectamente equipados pasaban por la carretera de subida a Coll Formic. Yo me subía a mi moto, en aquellos tiempos una Honda MBX, me ponía detrás del grupo y no lograban desengancharme. En la bajada, me ponía a la cola y los pasaba a todos. Al llegar a Seva me sentaba bien visible junto a la carretera y los miraba con aires de superioridad. Supongo que se debían preguntar quién era aquel niñato descarado y bastante loco”.
Monumento a Àlex Crivillé, en Seva
Montserrat desde el Turó de l'Home
Muy cerca del Turó de l´Home está el pico de Les Agudes, que acaricia el cielo sólo 6 metros por debajo de su hermano mayor (1.700 msnm). Aquí fue donde sucedió el accidente aéreo más grave en Cataluña hasta la fecha.

El 3 de julio de 1.970, un avión de la compañía inglesa Dan Air que realizaba la ruta entre Manchester y Barcelona, se estrelló al pie del pico de les Agudes, muriendo 112 personas (105 pasajeros y 7 miembros de la tripulación).


Las causas del accidente se achacaron a un conjunto de errores humanos. El piloto informó que sobrevolaban Sabadell, cuando en realidad estaban sobre el Montseny. El radar  de la torre de control del aeropuerto de El Prat confirmó que, efectivamente, había un avión sobre Sabadell con el mismo rumbo y velocidad que el avión de Dan Air, así que los controladores les radiaron las rutinas habituales de aproximación... Instantes después, el aeroplano se estrelló en la ladera de Les Agudes a 410 km/h. Un cielo completamente encapotado impidió que los pilotos pudieran tomar referencias visuales. Nunca se supo qué fue lo que provocó aquel “eco” del radar.

En el avión viajaban 112 personas, entre pasajeros y tripulación, pero los equipos de rescate contabilizaron 113 cuerpos. Nunca se supo la identidad de este fallecido de más; todos ellos fueron enterrados en una fosa común del cementerio de Arbúcies.
Meses después del accidente, los vecinos hicieron una colecta para erigir un monumento en la ladera de les Agudes. Aún hoy, siguen apareciendo restos del avión esparcidos por la montaña, que los excursionistas depositan a los pies del monolito.
Pasear por el área del accidente es un pequeño "galimatías" para el excursionista casual: diversas pistas forestales se bifurcan para morir aparentemente en medio de ninguna parte, son las que se entonces se abrieron apresuradamente para poder rescatar los cuerpos y los restos del avión.
Hoy en dia, no se podría repetir un accidente de este tipo gracias a la tecnología GPS.

Saludos y buena ruta!

4 comentarios:

  1. Muy buenas! Soy del Montseny y llevo tiempo queriendo encontrar el monolito y no hay manera.. podrias decirme exactamente que pista forestal e de tomar?
    Gracias

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  2. Buenas noches.
    Hoy hemos pasado todo el dia buscando el camino o entrada que nombras y no a habido manera de encontrar el monolito...podrías darnos datos más precisos porfavor.
    Gracias.

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  3. Hola yo estuve ayer mismo. Debes llegar hasta el km 25,9 de la carretera de Santa Fe, verás que justo antes del hito que marca el km 26 hay un apartadero de tierra para el coche a la derecha. Desde ahí retrocedes unos metros a pie por la carretera y veras que se abre un camino a cuyo pie pone grabado en piedra "camino particular". Siguelo unos 500 metros.

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  4. Pese a ser una tragedia... intesante. Te hace pensar sobre la futilidad de la vida, absurdo trajìn.
    Carpe Diem, Compadre.
    ;-)

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