lunes, 28 de agosto de 2017

Colegiata de San Pedro de Cervatos



La autovía A-67 es una de las principales vías de comunicación entre Cantabria y el centro peninsular. Hacia el sur, cerca del límite con Palencia, el pueblo de Cervatos debería pasar desapercibido entre pastos verdes y las ondulaciones del Alto Ebro, pero la colegiata de San Pedro de Cervatos se encarga de ponerlos en el mapa: exponente máximo del llamado “románico erótico”, esta iglesia desatará risitas nerviosas entre los más pudorosos, y sobre todo perplejidad por el hecho de que escenificaciones tan sexualmente explícitas hayan permanecido inamovibles durante los últimos novecientos años.

En el siglo XII, el Camino de Santiago estaba en pleno apogeo gracias a las facilidades concedidas para edificar monasterios a los pies del mismo. En Palencia, Burgos y el sur de Cantabria se levantaron diversas iglesias y ermitas, de estilo románico como mandaban los cánones de la época; es el caso de la colegiata de San Pedro de Cervatos, núcleo perteneciente al ayuntamiento de Campoo de Enmedio. Edificada sobre las ruinas de una ermita, una de sus piedras indica el año de su construcción, 1129, aunque no se inauguró hasta 1199. 


Una peculiaridad de las iglesias románicas son los canecillos, pequeñas figuras de roca esculpidas para decorar los soportes de los tejados. Muchos de ellos representan figuras alegóricas de la época, como escenas bíblicas o animales… la excepcionalidad de Cervatos radica en que estos canecillos representan sexo explícito: copulaciones en diversas posturas, masturbaciones, representaciones fálicas, masoquismo e incluso zoofilia.



El origen de estos canecillos no está nada claro y circulan diversas hipótesis como un intento para "animar" la natalidad en una época donde la esperanza de vida era de 40 años, o bien un recordatorio de cuáles son los pecados a evitar; incluso hay quien habla de una “rebelión" de canteros descontentos con la ortodoxia católica.

El interior del templo es más, ejem, “convencional”. El ábside y las múltiples columnas continúan regalando detalles de arte aplicado al cincel... Todo ello os lo puede explicar con detalle la vecina del pueblo que tiene las llaves de la iglesia, hay un cartel con su teléfono en la puerta principal.

5 comentarios:

  1. Muy buena entrada, Manel. La conozco virtualmente, pero espero poder ir pronto a visitarla. Gracias por compartir.

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    1. Seguro que no te defrauda la visita... Gracias como siempre por tu seguimiento!

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  2. Y está bien señalizada desde la autovía y todo ��
    Saludos

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    1. Los caminos del señor son inescrutables... pero bien señalizados!

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  3. Fascinante. Como todo lo que "huela" a Romànico. Ese gran tesoro olvidado.

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